Agenda Antártica

  • CAMPAÑA CREACION

    Áreas marinas protegidas

    Las Áreas Marinas Protegidas (AMP) de la Antártida son cruciales y desempeñan un papel fundamental en la conservación de los ecosistemas únicos y delicados del Océano Austral que rodea el continente. La región alberga una rica diversidad de vida marina, incluidas especies emblemáticas como pingüinos, focas y ballenas, muchas de las cuales están especialmente adaptadas a las extremas condiciones polares. Al establecer AMP, creamos refugios donde estas especies pueden prosperar sin las amenazas inmediatas que plantean las actividades humanas, como la sobrepesca y la destrucción del hábitat.

     

     

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Climate

Fisheries

La Antártida y el océano Austral ¿Porqué nos importan?

  • Es uno de los ecosistemas más valiosos del mundo. Hogar de 10 mil especies. Mientras que otros ecosistemas han sido devastados por la contaminación, desarrollo industrial y minería, la Antártida permanece intacta, con todas las especies depredadoras aun floreciendo.
  • Es una pieza importante del rompecabezas climático y ambiental. Las corrientes de agua antárticas regulan las corrientes de los mares del mundo, la distribución real de la temperatura y las condiciones climáticas.
  • Las capas de hielo de 4 kilómetros de espesor almacenan nuestro registro de cambio climático del último millón de años. Es el laboratorio natural más importante del mundo.
  • Es un ejemplo vivido de lo que la colaboración internacional puede lograr, paz, respeto, objetivos comunes y gobernanza entre países.
  • No hay futuro climático positivo sin un ecosistema antártico saludable. El entorno prístino y el océano que lo rodea nos informa de un mundo natural libre, la influencia de la humanidad desempeñando un papel crucial en la educación sobre el futuro.
  • El aumento de la actividad humana en la Antártida, como la pesca industrial y turismo puede tener impactos negativos en el medio ambiente.

¿Qué son las AMP?

Las Áreas Marinas Protegidas (AMP) han sido respaldadas por la evidencia científica como una estrategia altamente efectiva para mitigar los impactos negativos de las actividades humanas en los océanos y promover un ambiente marino saludable y próspero.

De manera similar a cómo se implementan los parques nacionales en tierra, las Áreas Marinas Protegidas (AMP) son zonas específicas en el océano donde se aplican restricciones a ciertas actividades, como la pesca y el turismo.

Por lo general, estas áreas se designan en lugares reconocidos por su elevada biodiversidad o en regiones que son especialmente vulnerables a cambios ambientales o presiones derivadas de la actividad humana.

Esto tiene un impacto beneficioso al disminuir la presión ejercida sobre los ecosistemas marinos, lo que, a su vez, contribuye a fortalecer su capacidad para resistir los efectos del cambio climático.

Beneficios

  1.  Mejoran la capacidad de recuperación de los océanos al reducir los efectos adversos de las actividades humanas, permitiendo así que los ecosistemas frágiles se adapten a los cambios en su entorno.
  2. Protegen y preservar una amplia gama de hábitats y especies dentro de un determinado ecosistema. En especial para aquellas especies en riesgo que podrían estar enfrentando transformaciones debido a los impactos del cambio climático.
  3. Mantienen las rutas de migración, permitiendo que las especies se adapten, cambien o se muden a nuevos lugares a medida que sus hogares naturales comienzan a verse afectados.
  4. Son un laboratorio natural, donde los científicos pueden investigar el desarrollo del ecosistema y los efectos del cambio climático en un océano sin que se vean perturbados significativamente por la pesca u otras actividades humanas.

¿Qué sucede en la Península Antártica?

La Península Antártica, ubicada en el extremo noroeste de la Antártida y la región más cercana al continente americano, ha experimentado un notorio aumento en las temperaturas en los últimos años.

Su importancia radica en que ofrece condiciones  adaptables para la presencia humana, convirtiéndose en un punto de acceso y comunicación fundamental durante la mayor parte del año.

Esta área presenta condiciones climáticas óptimas que la hacen adecuada para el establecimiento de bases y la realización de actividades científicas.

Sin embargo, el hielo marino y las plataformas de hielo están comenzando a reducirse y el océano se está calentando, lo que está teniendo un impacto negativo en las colonias de pingüinos. Algunas de estas colonias están disminuyendo y otras se han visto obligadas a abandonar sus hábitats.

Adicionalmente, el kril antártico (Euphausia superba) desempeña un papel fundamental en la cadena alimentaria de la Antártida. Es el recurso que se concentra en esta área y es  comercializado por las actividades pesqueras  que se focalizan en áreas reducidas de gran riqueza biológica.

Esta situación genera preocupación, dado que estas zonas desempeñan un papel vital para las especies que dependen del kril como su principal fuente de alimento.

La región está siendo cada vez más visitadas por centros de investigación científica y turistas lo que plantea desafíos adicionales para la preservación de estos delicados ecosistemas

Propuesta Área Marina Protegida en la Península Antártica - Dominio 1

En el año 2018, Chile y Argentina presentaron ante la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA)  una propuesta para la creación de un Área Marina Protegida (AMP) en la Península Antártica.

Esta propuesta abarca un extenso territorio, que se extiende desde el Arco de Scotia del Sur, cerca de las Islas Orcadas del Sur, a lo largo de la costa oeste de la Península Antártica hasta el Mar de Bellingshausen.

La AMP  abarcaría una superficie de 250,000 millas cuadradas (670,000 kilómetros cuadrados) que albergan ecosistemas marinos de alta vulnerabilidad.

La propuesta de AMP se plantea con una duración prevista de 70 años y se revisaría cada década. Esto permitiría la preservación de los ecosistemas, permitiendo ajustar los límites de las zonas protegidas a la luz de los cambios observados en la región con el paso del tiempo.

La AMP propuesta se divide en dos zonas: una Zona de Protección General y una Zona de Pesca de Kril.

En la Zona de Protección General, se prohibirá la pesca de kril dentro de las áreas de forrajeo costeras de animales que anidan y crían.                                   

Por lo que, permitirá que las focas, pingüinos y otros depredadores antárticos se adapten a los impactos del cambio climático sin la presión adicional de las pesquerías de kril que agotan su fuente principal de alimento.

En la Zona de Pesca de Kril, los miembros de la CCVRMA tendrán permitido pescar kril de acuerdo con las medidas de conservación.

La AMP propuesta protegerá áreas de forrajeo importantes para depredadores antárticos como focas, pingüinos y ballenas, así como hábitats esenciales para el kril antártico, peces y otras criaturas marinas ecológicamente significativas.

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¿Quiénes somos?

Organización sin fines de lucro (2012) que promueve políticas hacia la conservación de la Antártida y del Oceáno Austral desde una perspectiva latinoamericana

¿De dónde venimos?

10 años apoyando políticas  gubernamentales, actividades educativas y trabajo en impacto ambiental. Co-editor junto con la Coalición de la Antártida y del Océano Austral (ASOC) de la Revista «Asuntos Antárticos»

Nuestra visión

Ser una organización ambiental clave de América Latina que promueva la conservación de la Antártida y el Océano Austral.

Lo que hacemos

Promoción de políticas, lobby político, conexión con partes interesadas, concienciación y educación de la sociedad civil.

Nuestros advisors

En nuestro compromiso por promover la conservación de la Antártida y los Océanos Australes, contamos con un grupo distinguido de Organizaciones Asociadas y de Asesores que aportan su experiencia y conocimiento. 

Juntos, tenemos el poder de influir en el futuro de la Antártida y de toda la humanidad. «La creación de áreas marinas protegidas es muy importante porque lo primero que hace es proteger la biodiversidad general de un lugar (…). Al eliminar de estas zonas el efecto de estrés causado por la pesca, permite al ecosistema, gracias a su capacidad de recuperación natural, hacer frente al impacto del cambio climático.»

Dr. Rodolfo Werner

Asesor Senior, ASOC