CLIMA

Sobre casi toda la superficie del continente impera el clima polar, donde la temperatura promedio del mes más cálido no supera los 0 °C. El clima llamado de tundra, donde el promedio del mes más cálido supera los 0 °C, se presenta sólo en las zonas costeras más septentrionales, como en la Península Antártica, islas adyacentes e islas subantárticas. La temperatura media de esta región es de -17 °Celsius, y la más baja se registró en la estación antártica rusa de Vostok, el 21 de julio de 1983, cuando el termómetro marcó -89,3 °C, la menor temperatura registrada en la superficie de la Tierra. Estas bajas temperaturas se deben, no sólo a su ubicación en la zona polar, sino a su gran altura media y la poca radiación solar que recibe. Además, entre el 80% y el 90% de la radiación que recibe es reflejada por el hielo merced a su albedo, evitando el calentamiento de la superficie. Es precisamente el albedo antártico el que le da gran importancia al clima de este continente ya que, al reflejar el color blanco de los extensos hielos el calor solar y devolverlo parcialmente hacia el espacio, se dice apropiadamente que la Antártida es “la refrigeradora de la Tierra”.

Una investigación de un equipo de la Universidad de Washington dirigido por Eric Steig, integrado también por Michael Mann, el célebre creador del estudio conocido como el «palo de hockey», largamente desacreditado ya por su metodología lindante con el fraude científico, (según lo demostró el Informe Wegman al congreso estadounidense en 2006), publicado por la revista Nature en enero de 2009, intentó probar que toda la Antártida habría experimentado un aumento de temperaturas de 0,5 °C en el periodo 1957—2006. Finalmente se comprobó que el estudio de Stieg et al. adolecía del mismo tipo de análisis estadístico defectuoso que el «palo de hockey» de Mann, Hughes & Bradley 1998. Hasta se demostró que la estación automática Harry, así como otras más cuyos datos eran vitales para el estudio, estaba enterrada tres metros en la nieve y el hielo enviando señales de temperatura de 0 °C cuando la temperatura ambiente exterior era inferior a los -50 °C. El asunto está profundamente discutido y explicado en el sitio web de Steve McIntyre,6 precisamente uno de los científicos que desenmascaró los errores del «palo de hockey» de Michael Mann.

Por sí sola el área de la Península Antártica habría tenido entre aproximadamente los 1950 y el 2009 un incremento de temperaturas promedio ubicado en los 3 °C, lo cual explica la presencia de lluvias y el fuerte deshielo actual de tal zona. La causa parece radicar en una alteración del patrón de vientos que traen ahora vientos más cálidos desde el oeste y noroeste, como lo informa R. Bintanja en Antactic Science.7 En realidad, la Península Antártica representa el 2% del continente antártico, y el calentamiento observado no alcanza a compensar el fuerte y sostenido enfriamiento que viene presentando la Antártida desde hace varias décadas, como está registrado en la información de las bases Scott, Amundsen, Vostok y otras.